Sinfónico en familia. Gran Teatre del Liceu

El arte tiene la capacidad de transformarnos. Quizá esa sea su verdadera permanencia: más allá de las obras, del tiempo o de la memoria, lo que perdura es la huella que deja en nosotros. ¿Qué queda del arte? Quedamos nosotros, ligeramente diferentes, con una mirada renovada sobre el mundo.

Este proyecto nace de esa idea transformadora. Realicé una serie de ilustraciones y pequeñas animaciones para acompañar las Danzas polovtsianas, de la ópera El príncipe Ígor, de Aleksandr Borodín, dentro del ciclo Sinfónico en Familia del Gran Teatre del Liceu.

La obra se divide en cuatro movimientos, cada uno con su propio universo visual. Inspirándome en la naturaleza y en su capacidad evocadora, las ilustraciones dialogan con la música para construir un relato poético en el que imagen y sonido se complementan, invitando al espectador a adentrarse en un espacio donde la imaginación cobra vida.

 

Sinfónico en familia. Gran Teatre del Liceu